
La esencia de la ciencia es, en palabras del astrofísico y divulgador Carl Sagan, es que “se autocorrige” todo el tiempo. “Nuevos resultados experimentales y nuevas ideas están resolviendo continuamente viejos misterios”, escribía en su libro Cosmos (Planeta, 1980). La investigación biomédica no deja de rodar. Tras el traspié de la pandemia, que obligó a los investigadores a focalizar esfuerzos en combatir el coronavirus, la comunidad científica ha vuelto a coger carrerilla para recuperar el tiempo perdido.
seguir leyendo acá