Atención al afiliado: 114338 6449- 114338 6450 1136065367-1136065397

Lineas virtuales: 26449/26450

AMFEAFIP

Asociación Mutual Federal

Lo que llamamos 'realidad' son alucinaciones

Anil Seth: "Lo que llamamos 'realidad' son alucinaciones que asumimos como reales porque todos tendemos a percibirlas de la misma manera"

 

 


Por Ana Pais, BBC News Mundo, 24 enero 2019

 

Anil Seth está sentado en el lobby de un hotel en Santiago de Chile. "Esta silla es roja", dice.

La frase del neurocientífico británico resuena como una absoluta obviedad: está claro que se trata de una silla (y no de un gato, por ejemplo) y que es roja (y no violeta ni amarilla).

Pues en verdad no es cierto. O, mejor dicho, no tenemos cómo comprobarlo.

"Nuestra vida consciente está dominada por percepciones conscientes y estas tienen el carácter de que lo que experimentamos, lo experimentamos como si realmente estuviese allí", explica Seth.

"El rojo -continúa- no está ahí afuera en el mundo ni tampoco en mi cerebro. El rojo es algo que el cerebro está haciendo: dada la información que recibe, crea esta percepción que luego vemos como estando ahí afuera".

En otras palabras, como afirmó en su famosa charla TED de 2017, esa silla roja, el lobby del hotel y el propio Seth hablando son un tipo de alucinación, una controlada y no psiquiátrica o psicodélica, pero una alucinación al fin y al cabo.

Continuar leyendo Aquí

 

 

Novedades

Una belleza inhumana

Hoy, con la inteligencia artificial generativa, ya no hablamos solo de imágenes retocadas sino de imágenes completamente sintéticas. El ideal de belleza deja de apoyarse en un modelo humano posible y atraviesa otra frontera: se construye desde una imagen que no existe en la experiencia corporal.

El cerebro TikTok

El círculo vicioso de gratificación inmediata que proponen las redes sociales reduce la capacidad de atención. Las empresas tecnológicas lo saben y compiten por pequeños fragmentos del ocio de las personas. ¿Estamos perdiendo la posibilidad de pensar?

Nadie camina por vos

Vivimos en la época que declaró la guerra al esfuerzo. Todo llega a domicilio. Y en el medio de ese mundo, un sábado por año, una multitud elige hacer exactamente lo contrario y meterle al cuerpo 60 kilómetros que nadie le pide, que no otorgan puntos, que no suman millas.

Noticias Institucionales